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Luis Iruegas

Los terrenos tropicales son resistentes y estables en su condición natural óptima. Al destruir esta flora con el propósito de utilizar el terreno, se pierden medios y mecanismos importantes en esa estabilización y comienza un proceso de deterioro de su fertilidad e integridad.

Una presión moderada, como la de los sistemas campesinos de roza y quema, desprotege al suelo por un tiempo y en extensión limitados. Después de unos pocos ciclos agrícolas, basados además en ricos policultivos, como la milpa, el agricultor se retira a cultivar en otra parte, permitiendo el restablecimiento de la vegetación original y la recuperación del suelo. El mismo terreno se vuelve a utilizar después de muchos años, ya repuesto del daño que sufrió en la tala previa.

Otra situación sucede con el desmonte masivo y permanente, como ha ocurrido en terrenos dedicados a la ganadería tropical, en donde se convirtieron selvas en praderas desforestadas. Los suelos decaen en su contenido de materia orgánica y en fertilidad, se exponen a la erosión y se tienden a acidificar. En estas condiciones se tiene que gastar cada vez más en fertilizantes o alimentación suplementaria para mantener la producción ganadera.

Se reconoce este hecho, no para agraviar a la ganadería sino, por el contrario, partir de esta realidad para lograr una actividad acorde a las necesidades humanas actuales, que demandan productividad y rentabilidad pero también protección al ambiente, inocuidad y un impacto favorable en la comunidad y el resto del entorno.

Conocemos un componente esencial de la ganadería del futuro. Son los sistemas silvopastoriles, en donde se incluyen especies arbóreas en el sistema ganadero, contribuyendo a mejorar el suelo, la pradera y la productividad animal, además de los muchos otros beneficios y productos que obtenemos de ellos.

El deterioro de los terrenos ganaderos se puede revertir, mientras se atienden problemas de la ganadería tropical, como la estacionalidad de la producción forrajera y la necesidad de comprar los nutrientes necesarios que la pradera no aporta.

En los Centros de Desarrollo Tecnológico de FIRA tenemos sistemas silvopastoriles, los cuales mostramos y enseñamos a los productores que se interesan en su conocimiento.

Nota: La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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